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Archivo para Septiembre, 2009

En el siglo XXI, un hombre valiente…

Lunes, 21 de Septiembre de 2009 4 comentarios

Parece que ha habido una rotura del canal de Isabel II. Una riada brutal se precipita por la calle. A esto se le llama sostenibilidad. Ah, no, no es una rotura de una tubería, es Jewel que llora sin consuelo, rodeada de compañeras y “amigas“.
Yo a lo mío que sinceramente me preocupa poco su berrinche mientras me dedico a mis menesteres culinarios. Aunque desde hace un rato oigo ruidos raritos en mi cabeza. Seguramente la parte oculta se rebela y quiere dar un poco por saco pero es como si estuviese buscando una emisora de AM.

JewelComo te lo digo, llegué a casa y allí estaban, en el sofá blanco sudando como cerdos y gimiendo sin parar.
Compañera 1Que hijo de puta, ¿y qué hiciste?
JewelQue voy a hacer, gritar y llorar.
Compañera 2Yo le hubiese cortado los huevos y a ella…..no se que le hubiese hecho.
JewelLuego me contó que lleva follándosela 4 años. Antes de siquiera conocerme.
Compañera 1Todos los hombres son iguales.

Dios, mi cerebro parece que es del grupo PRISA. ¿Por qué coño tengo que estar escuchando esta conversación? ¿Y quién coño ha puesto esta maquinilla de afeitar gigante en mitad del pasillo?

Compañera 2No todos son iguales, pueden ser peores. Mira, el de los donuts.
AdreTe he oído, puta.
Compañera 2¿Qué has dicho?
Adre¿Para qué preguntas si los has oído de puta madre?
Compañera 2 - ¿Me has insultado?
AdreBueno, en ocasiones eso puede llegar a ser un halago, así que tú misma.
Compañera 1Vete a la mierda tarado.
AdreMenuda forma de dar ánimos a vuestra colega.
Compañera 2Eres el claro ejemplo de la decadencia del hombre.
AdrePensaba que esos eran los que os gustaban a vosotras, pero bueno, yo no me voy a quejar.
MaríaJoder, Adre, ¿qué haces aquí?

Efectivamente, la caballería a veces viene al rescate. María es la hermana pequeña de Jurgen, un amigo viajero que vino hace la torta a vivir conmigo en un intercambio de estudiantes. María no se llama así, tiene un nombre que no hay dios en este planeta que sepa pronunciar, así que la rebautizamos como María.

Adre – ¡Hey nena!, ¡cuánto tiempo!
Jewel¿Conoces a este tío?
María¿Que si lo conozco? Si yo te contase.
AdreCuenta, pero yo me piro de aquí. ¿Qué tal está Jurgen?
MaríaEstá en China haciendo de no sé qué cosas.
AdrePues cuando regrese le dices que me llame, que hace mucho que no le veo.
MaríaSe lo diré. Y dame un beso capullo.
AdreYo también te quiero.

¡Ah! María, tierna infante. Fuera de la tienda mi conexión radiofónica mejora y parece ahora FM de la buena.

Jewel¿De qué conoces a ese?
María¿Ese? Se nota que a ti solo te van los tíos repletos de clembuterol. Ese como tú dices es un puto genio y además está forrado.
Jewel – ¡Pero si solo compra donuts fondant!
MaríaCada uno tiene sus vicios.
Compañera 1Y ¿de cuanta pasta hablamos?
MaríaDe mucha. Vendió una patente de no sé qué y se retiró. Podría rascarse los huevos el resto de su vida.
JewelPues su perro me da tanta grima como él.
MaríaMira esta foto. Es Jurgen y Adre.
Compañera 2Pues ahí está hasta bueno.
MaríaNo te dejes engañar por las apariencias.

Señor, señor, que descubrimiento esto de las escuchas clandestinas, me voy a parecer a este paso a Luis del Olmo. Preferiría que María no contase cosas sobre mí, pero nunca ha sido de esas que se dejan aconsejar. Pasaría de mi culo.

VenaquíGuau.
AdreSupongo que tú no tienes que ver con esto que me está pasando ¿verdad? Que curiosa es la vida, ahora que a Jewel le han puesto unos cuernacos de impresión y se ha enterado que tengo cash, los operarios de su canal de Isabel II han arreglado la avería.


Ver para creer. Ahora resultará que los valientes del siglo XXI son los hombres que se atreven a tener amantes. Yo, por mi parte, les admiro, hay que tener cojones para aguantar a más de una mujer.

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En la calle lle veinticuatro tro

Viernes, 18 de Septiembre de 2009 1 comentario

Ha habido do do un asesinato to……
Las chavalas parece que son las que no pierden las costumbres, hasta que descubren el tuenti claro. En la calle veinticuatro ha habido un asesinato y posiblemente en esta habrá otro si no hay donuts. La falta de azúcar y ese chocolatillo grasiento es lo que hace que mi cerebro no funcione. Jewel me hace funcionar pero igual es otro tipo de funcionamiento. Eso si, no tengo que escucharla mucho.
A todo esto, después de casi sesenta entradas en este blog tan particular, nadie sabe a que me dedico. ¿Os acordáis de la peli Swordfish? Esa mierda protagonizada por John Travolta, la super buenorra de Halle Berry y Hughdios que bueno estáJackman. Pues este último pimpollo con un arma apuntando a su cabeza y un portátil delante y bajo la amenaza de meterle una bala en la cabeza, entra en menos de 30 segundos en la red del FBI (o alguna agencia de estas yankees). Así, con dos cojones.
Bueno pues yo, no me dedico a eso, sino a todo lo contrario, a que no pasen en 30 segundos si les están apuntando a la cabeza. Mi trabajo consiste en que les peguen el tiro.
Y más, sabiendo que alguno de mis “colegas” del sector son adalides en su incomprensible léxico. Prefiero a la “Señá Matilde” y sus fabulosas peticiones en el mercado.
Famosos son su: “Deme un bote de tomate torturado”, imagino que será un tomate recién llegado de Guantánamo y su “dame dos cartones de leche discriminada”. Supongo que Pascual, con sus controles de calidad estrictísimos desechará alguno de sus briks para enviarlos de manera expres a mi querida “Señá Matilde“. En su mejor imposible, rizando el rizo y dejando boquiabierto al mismísimo Sánchez-Dragó un día soltó: “me voy con mi hijo a por unas maderas al Merlín Merloy”. Patitieso me quedé ante semejante oración de movimiento bricomaniaco. Eso es lo que todo el mundo necesitaba, un mago que le haga las estanterías a medida y por lo que he tenido siempre entendido, Merlín, amiguito de Arturo y sus secuaces, es de lo mejor en el sector.
La “Señá Matilde” merece un rincón en el Olimpo de las expresiones berlanguianas. Si Jardiel Poncela levantase la cabeza, sonreiría, seguro.

El que no sonríe soy yo. Aun no han llegado los donuts. ¡Sapristi! Encima Jewel hoy está especialmente buena. De mal en peor.

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¿Dónde va el amor cuando muere?

Jueves, 17 de Septiembre de 2009 2 comentarios

Adre - Siete horizontal. Apunta pulgoso. Fortaleza a la cual los guerreros van al morir en combate.
Venaquí – Guau, grrrrr.
Adre – No, son ocho letras. La casa de Bibup son cuatro palabras. De poca ayuda me sirves. Es Valhalla.
Venaquí – Arffff
Adre – Eso, tu muerde la mano que te da de comer y cuando sangre vendrás a lamerme.

Que curioso, el símil es tan abrumadoramente intenso que parece desesperante. Aquí estoy sin mis donuts, haciendo un crucigrama con mi perro y me doy cuenta de que primero me hiceron sangrar y cuando estaba moribundo regresaron para besarme e insuflarme nuevos bríos. Luego, en el suelo, en el momento de abrir mi corazón y hacerlo, se cerraron todas las puertas. Una tras otra. Y entonces escuchaba los sususurros en mis oidos, los que me decían que cuando mueres por amor es cuando realmente estás vivo. O cuando la oscuridad me llenaba, encendían en la lejanía una vela, una luz intensa pero lejana. Si fuese capaz de mantenerla viva aunque sea en mi mente, ¿será suficiente?
El tiempo pasa, corre, como el viento, como las olas acariciando la playa o rompiendo contra las rocas, pero al final arrastra la basura hasta mis pies. Y ni una sola de mis peticiones, de mis plegarias o de mis rezos hará que eso cambie.
Despierto de cada uno de mis sueños bañado en sudor y sangre pero nadie me ayuda a limpiar mi dolor, ni siquiera para darme un pequeño soplo de aliento cálido.
Al final hincaré mis rodillas en el suelo, rendiré mis armas y disfrutaré de la paz tumbado en un verde campo o me arrancaré la cota de malla y con mi espada derribaré el puto muro que tengo ante mí.
Y si va a algún sitio que desconozca, lo buscaré y lo encontraré, aunque no sepa donde va el amor cuando muere.

Venaquí – Guau.
Adre – Si, ya, me falta azucar. Es la hora de los donuts.

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Misión: Ginia

Jueves, 17 de Septiembre de 2009 Sin comentarios

Me siento como si me hubiesen abducido y me hayan metido un molde de platino para hacer los retinoles de las cremitas caras por el ojal. Eso no significa que ande cremoso, aunque ya llevo tiempo dándome cera de la buena para paliar las arrugas de mi cara. Que digo yo, ¿y qué cojones más da?
Lo cierto es que no tengo ni puta idea de porque lo hago, quizá porque desde que doy clases a Crazy me siento viejo o porque mi puto perro me hace ver Sálvame sin que me de cuenta. Esto último tengo que mirármelo bien.
La noche con Jazz no me ha sentado bien. La mañana con Crazy, a priori me sentó genial. Ahora no lo tengo tan claro. Bibup me destroza la cabeza, Fan Fatal no hace más que hacerme sentir un viejo libidinoso porque no puedo apartar mis miradas de sus tetas. Mi madre es insoportable, como mi padre, pero éste me toca menos los huevos.
Y Venaquí, pues no sé porque, le miro ahora con un poco más de mala leche. Parece que el perro me habla.
Desde que me lo encontré debajo de las ruedas de mi moto, hecho un ovillo, y con los ojos mirándome y parafraseando a Joe Hallenbeck, diciendo, “si me tocas, te mato“ para luego llevármelo a casa. No me dio pena ni miedo, quizá algo de asco. Aún así, no se porque me lo traje. Lo que si sé es que desde entonces, mi relación con las mujeres ha cambiado. Bueno, sigo haciendo las mismas cosas con ellas, pero ellas conmigo no. Jazz empezó a destrozarme las guitarras, Bibup… bueno, ella siempre fue igual. Quizá por eso la quiero tanto y la odio de la misma manera. Además no le gustan los putos donuts fondant y me acabo de acordar que tanto Jazz como Crazy, se comieron los dos últimos. ¿Es para odiarlas o no?
Creo que voy a empezar una cruzada o igual me hago un crucigrama que se me dan bien.

Let´s get rocked

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¿Puedo estar loco si ladro como un perro mariquita?

Lunes, 14 de Septiembre de 2009 1 comentario

Lo que menos me gusta de Adre es su nombre. Tiene nombre de gato. Y no comprendo muy bien el porqué, pero cuando pienso en gatos, me pongo de muy mala hostia.
Pero sobre todas las cosas, odio a las perras. Todo el puto día olisqueando. Si,los perros lo hacen, pero coño, los perros son tontos del culo. Me babean constantemente, me ladran día si, día también pero no entiendo una mierda. Y lo peor de todo, cuando miro a Adre, veo lo mismo.
Tendré que investigar esto. En mi planeta estas cosas no suceden. Claro que tampoco hay nadie como Belén Esteban y no se porque me hipnotiza cuando miro la tele.
Pero ese es otro asunto que tendré en cuenta cuando regrese a mi casa. Mientras tanto, por mi hueso, ma-to.
Tengo que ver menos películas de Tarantino.

A otra cosa butterfly.

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