Paquete electrónico, paquete comansi
Todos aquellos que fuimos preadolescentes antes de la era Ipod, recordarán las cajas de los juegos usados cientos de veces, ya sea con amigos, familiares o incluso solo. Porque, ¿quién no ha jugado al Cluedo solo? o las intensas partidas a la Fuga de Colditz en verano sumadas a las batallas del Risk. Cada vez que una de esas cajas se abría, lo hacía un mundo algo fantástico que hoy, ya no existe. Todos aquellos que disfrutamos eso, saben a que me refiero y todos, cada vez que abrimos una caja, esperamos encontrarnos algo que nos haga volver a recobrar esos momentos infantiles.
En mi caso, como infantil soy siempre, me conformo con abrir un paquete de donuts fondant. Un par de ellos llevo en la mochila, veremos si me dejan subirlos al avión no vaya a ser que los cataloguen como armas arrojadizas contra la tripulación.
En la consigna de la T4 me entregaron un paquete, muy bien envuelto y bastante pesado para su tamaño. Me acerqué a uno de los lavabos públicos no muy bien aseado y me metí en uno de los retretes.
Me senté en el vater y abrí la caja despacio. Dentro, un disco duro SSD, un carné de acceso a cualquier centro cultural de Gran Bretaña, dos mil libras esterlinas en billetes viejos y pequeños, God save the Queen, quinientos euros para el billete de avión ida y vuelta y los cafés correspondientes. Si sobra algo, para donuts. Y una Blackberry Storm 2.
Debajo de todo ello un Ipod nano con Linda grabado en la parte inferior. Me guardo todo, enciendo el Ipod y me coloco los auriculares. Echo una meada ya que estamos y salgo en dirección a la venta de billetes de IsiYet.
Linda Ipod – Hola Adre, intentaré ser muy breve. Compra un billete de último minuto, exactamente a las 18:43, ni un minuto antes ni un minuto después. Controla la hora con la Blackberry. Cuando tengas el billete, dirígete al embarque porque el vuelo sale a las 19:00. El billete que comprarás te hará sentar junto a un hombre de pelo rubio, que usa sombrero y se llama Jack, seguro. Posee una información vital para acceder a nuestros servidores en su portatil. En el trayecto, se le ofrecerá una bebida que al ingerirla, le hará ir al aseo al menos 7 minutos. En ese tiempo, deberás conectar el disco SSD a su portatil que llevará en el regazo y seguramente dejará sobre el asiento. Una vez conectado el disco, usa la Blackberry para acceder a su ordenador y copiar los datos que necesitamos. El disco se encargará de sortear cualquier medida de seguridad.
Cuando se siente de nuevo, tienes que haber terminado todo el proceso.
Una vez en Londres, destruye el Ipod. Nos pondremos en contacto contigo de nuevo a las 00:00. Suerte.
Adre - A esto las mujeres lo llaman brevedad, tela.

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