Americanada
Cuando todos se las dan de guays y nos quieren hacer creer que les molan las pelis de Godard o los documentales de como viven los gatos en Corea del Norte (aún está por ver si quedan), siempre puede venir alguien que lo estropee aún más. Suave tufillo perfect de los que tienen un Iphone, un Ipad pero no se leen un niuspeiper excepto cuando se suben en el metro y le dan un vistazo al ADN. Esos mismos o mismas, ahora que nos vemos en momentos de igualdad absurda pero chachi son los que me dicen, “¿cómo puedes ir a ver Transformers? Es una americanada”. ¿Realmente es importante contestar a esa estúpida cuestión? Pues si lo es.
Por eso mismo, es necesario, o no, que os conceda un cierto pábulo para que no sintáis la necesidad de alimentaros de otras historietas. Al menos no tan frikis y absurdas como esta. No voy a negar que tengo muchas influencias, claras sin duda. Pero que le voy a hacer, yo no soy Arturo Pérez Reverte.
No os sintáis ofendidos por el lenguaje que voy a utilizar, ni los giros argumentativos que se van a derivar del desdoblamiento del personaje. Es necesario para entender el mundo al que voy y del mundo que vengo.
Adre es un personaje con barba, soy un personaje con barba que a veces se siente descolocado por lo que me rodea y que no entiende a las personas. Adre, cambia, el de aquí cambia y se va a enfrentar a todo lo que Adre, el de antes no sabía, no podía o no quería. Al mismo tiempo, Adre, conocerá todo lo que siempre deseó, se sentirá como Buzz Lightyear y su mundo de cachivaches y comunicaciones con los seres que le rodean serán mucho más sencillas. Descubrirá lo mismo que Rutger Hauer en Blade Runner sin tener que ponerse el pelaco rubio platino.
¿Y lo de americanada a que viene?
Bueno, fundamentalmente porque la historia no os la vais a creer, si se llevase al cine, la producción sería de tropecientos millones de dolares, sin contar las ventas de DVD y BluRay y teniendo en cuenta las descargas de los screeners donde todo dios se ríe y engulle palomitas. Una película que no iría a ver Pilar Bardem ni Carmen Machi. Donde aparecerían tías buenísimas, gente más mala que las caries y cosas que vuelan y se desplazan a velocidades flipantes.
Pero como nadie tendrá interés en esta historia basada en hechos reales no tendría que preocuparme por si le da a Santiago Segura ponerle los dedos encima, nos conformaremos con un blog que leen más de dos personas y menos de cien. Elegidos sin duda, una estirpe que sobrevivirá a el holocausto nuclear, al 2012, al armagedón, a los cuatro jinetes del apocalipsis, a las plagas y al Sálvame DeLuxe.
Una historia donde por suerte ZP no será el salvador del planeta, donde Obama libera a los presos de Guantánamo, donde la selección española de fútbol no gana un mundial (huy, esto igual si), donde los polos no se derriten y tienen sabor a fresa y sobre todo, donde Pink Floyd, que no pinflois, no se vuelven a juntar para tocar alrededor del world.
Adre y su alter Adre.
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